A esta altura no hay nada que se le pueda reprobar. Mucho menos criticar. Y ni pensar en voltear la cabeza para esquivar su proeza. No hay detractores (si es que aún quedan quienes tengan un "pero" para con él), porque Lionel Messi está en todas partes. Igual que ayer en el Camp Nou, donde con cinco goles de su autoría no sólo se convirtió en el responsable principal del pase de Barcelona a cuartos de la Liga de Campeones -el equipo goleó 7 a 1 a Bayern Leverkusen- sino que además logró convertirse en el único jugador en la historia de esta competencia en marcar semejante cantidad de goles en un partido. Una cosa de locos.
Es así. "La Pulga" todo lo puede. Iba por su gol número 50 en torneos internacionales con la camiseta culé, y terminó encontrando 54. Tremendo. Además, los hizo para todos los gustos: zurdazo abajo, vaselina, aprovechando un rebote del arquero y dejándolo en el camino para acariciarla hacia la red. Por ahora Messi es el máximo artillero del torneo. Tiene 12 en siete encuentros y pinta para ser goleador por cuarta vez consecutiva.
Y por si los cinco gritos no fueran ya tan relevantes, con tal marca "Leo" igualó a Alfredo Di Stéfano como sexto máximo goleador en toda la historia de la Champions, con 49 goles. Quedó a 22 de Raúl, actual número uno en dicho ranking. Ya se escuchan las apuestas. Son los que se animan a jugársela por "La Pulga" para llegar a ese podio, apostando a los jóvenes 24 años que tiene y a las tantas otras Champions que aún le restarían jugar.
Ayer los restantes dos de Barça para el septeto del día los marcó Tello, un principiante de la cantera del club en la competencia. Gran debut internacional el suyo. El del honor para Leverkusen fue obra de Bellarabi, recién a los 90'. Fue un golazo, hay que decirlo, para reconocerle el escaso mérito que los de Guardiola le dejaron tener en el campo.
Pasó otro apabullante triunfo de Barcelona. Otra gran noche de "Lio". "Es la primera vez que me pasa, pero lo importante era pasar", apuntó él, con humildad. Los cuartos de final se sortearán el 16 y Messi ya los espera para seguir volteando récords.